jueves, 29 de diciembre de 2011

Emtremeses Drugrotescos 1: Abuelo travieso

¿Qué es eso de los entremeses? Te suena a algo relacionado con la hora de la comida o con la obra cervantina, ¿verdad? Nada más lejos de la realidad. Se trata de un nuevo “apartado” por llamarlo de alguna manera, del blog en el que demostraré magistralmente cómo el hecho de ser un amargado y de tener un resentimiento enorme hacia el mundo y la humanidad en general se puede canalizar para crear pequeñas lágrimas de obras grotesca y amórfamente bellas, algo así cómo buscar y hallar la belleza en las arrugas de un ojete. No olvidemos que esto es un viaje a la oscuridad, también tenía que haber humor negro ;). Aquí os dejo el primero:

Ponte en situación, vas sentado en un tren, en uno de esos vagones viejos. En frente tuyo se sienta un viejo decrépito que chupa con ansia un chupachups. No lleva su dentadura postiza. Hilillos de baba mezclados con el color rosa del chupachups escapan por las comisuras de sus arrugados labios. El sonido de continuo chupeteo es nauseabundo, hipnótico y, sorprendentemente, semierótico.
En conjunto conforma una imagen muy desagradable, pero la buena educación nos impide hacer otra cosa que esforzarnos en mirar por la ventana haciendo caso omiso a esta grotesca imagen, como si no existiera en el plano terrenal. El viejo te mira fijamente, no está dispuesto a ser ignorado.
De pronto se levanta, suspiras al pensar que ya se marcha, pero son ilusiones tuyas. Al momento notas algo como una bofetada, una bofetada dada por una mano indescriptiblemente blanda, como si la mano que la da no tuviera huesos ni dedos.
Te giras desconcertado.
Lo que ves te acompañará en tus pesadillas durante muchos años. Ese ser antediluviano acaba de bajarse los pantalones y te ha abofeteado con su miembro semierecto. Después se marcha entre risas, como de niño pequeño.
Vomitas.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Destino

"No tengo nombre, no soy una sombra pero tampoco un ser humano.
¿Que por qué odio a la Máquina?
Porque odio al destino.

Cerrando los ojos aún puedo ver aquello que fue, mirando al cielo aun lo siento. Por eso odio a la Máquina.

La Máquina ha pasado a utilizar su arma mas poderosa. Nos promete felicidad. Para ello primero nos roba lo que queremos y lo que deseamos. De ese modo nos mantiene ocupados durante el resto de nuestra vida persiguiendo fantasmas. Una vez oí que lo que mas anhelamos es lo que no tenemos; ella se aprovecha de esto, se aprovecha de nuestra condición como seres humanos y nos arrebata todo sin compasión, asegurándose la supervivencia. Junto este método, la costumbre y la resignación hacen el resto.
Pero se acabó, nos hemos cansado de escuchar sus mentiras, dice ser nuestra madre, pero no es mas que una ramera mentirosa.

Yo me he cansado de resignarme.
Ya no tengo por qué escucharla, por eso levanté el Velo, porque descubrí su gran secreto:

La Máquina no existe, como todo lo malo en el mundo, fue creada por nosotros, la inventamos y ella se moldeó poco a poco a nuestra costa pero precisamente por eso, no podemos destruirla.

Lo importante es elegir... si por el hecho de que algo sea imposible no lo intentamos, entonces no somos nada. Elegir... la elección da igual: amar, odiar, destruir, crear... al final todo se reduce a lo mismo. Pero debemos elegir. Yo he elegido creer que podemos destruirla, y daré todo por este fin. A pesar de que realmente es una batalla perdida. No importa, he elegido y eso basta. Opté combatir todas las batallas perdidas, pero no soy un idealista. Si peco de algo es por no saber aceptar la derrota. 
Ahora es cuando al fin me doy cuenta de mi verdadero destino, por qué nací. Mi destino no es la felicidad, ayudaré a los demás a escapar de la maquina, pero yo no lo lograré. La gente como yo no somos más que guías de los que están por venir. Ahora conocemos nuestro verdadero nombre. Se nos ha llamado almas desarraigadas, se nos ha llamado desplazados, defectuosos... Pero nuestro nombre es Indicavía, aquel que muestra el camino. Nos escondemos en los callejones mas oscuros, quitamos las vendas de los ojos y arrancamos las mascaras, le hacemos calvos a la vida y nos reimos de la muerte en su misma cara. Quizá por eso no podemos lograrlo, nosotros mismos guardamos una colección demasiado grande de vendas y de mascaras, somos igual de cobardes que el resto, pero aparentamos no serlo, sufrimos igual que el resto, pero no nos gusta admitirlo. Pero no importa, prescindiremos de nuestros deseos aunque sea doloroso. Eso no quiere decir que los olvidemos, todos guardamos un deseo en nuestro alma, es nuestro tesoro mas precioso, y eso no nos lo podrás quitar nunca. El camino a la destrucción es duro y largo, pero tenemos nuestro deseo y nuestros recuerdos, no puedes dañarnos. La Maquina no existe, en nuestras manos esta destruirla. Desconectad la Máquina.

Esa bastarda se la llevo... se la llevo a su mundo de felicidad programada y yo me quedé solo mirando esas sucias palomas desde el balcón, esas ratas con alas, siempre alimentándose del estiércol que produce la ciudad y de su tristeza.
Has olvidado que realmente todo es un juego y te has dejado arrastrar a su mundo de perfección programada. Te crees TAN importante con tus estúpidas creencias, tus gilipolleces y tu moral de quita y pon...
Que te jodan. Que te jodan a ti que vives en la maquina. Que te jodan a ti que tiras de sus palancas como un mono al que han adiestrado.

Nos has arrastrado hasta aquí, y aquí termina el camino, en tu ciudad de engranajes perfectos, aquí te combatiré. Tus engranajes no son mas que fanfarrones subidos en pedestales, soltando arengas que ni ellos entienden. Si  eres tan poderosa,  detenme. Vuelve a amenazarnos con el cáncer, recuérdanos lo malas que son las drogas y vuelve a llenarnos las copas y el cerebro de alcohol. Pero has de saber que la vida para nosotros, "los cánceres del sistema" no tiene más valor que la última calada de un canuto. Ya no puedes vencernos, el Caos es ahora. Como dijo una vez un personaje enmascarado, la verdadera anarquía es el orden voluntario, el Caos es solo la obertura de nuestra orquesta.
Ha llegado el momento.
Desconectad la Maquina.
El Caos es ahora.
                                                                                                   Alma desarraigada anónima"


Esta nota fue encontrada en la ciudad de los Engranajes Perfectos, días después de la Gran Singularidad, por una sombra anónima. Haciendo alarde de una curiosidad poco común en su especie, la leyó y la conservó, pese a no entender su contenido. Jamás se habría imaginado que ese pequeño gesto anónimo desencadenaría el principio del Fin.



jueves, 22 de diciembre de 2011

Tic, tac, tic, tac...

Tic, tac.... tic, tac... tic, tac.... los engranajes funcionan a la perfección, repitiendo el mismo sonido, ESE mismo sonido una vez, y otra... transmitiendo a través de su impersonalidad nada más que frío.
Frío... un frío  terrible, pero no el que se siente al salir a la calle en invierno, no es un frío helador, es un frío aterrador, aquel que solo podemos sentir por dentro. Aquellos que lo hayan sentido sabrán de lo que hablo, un desengaño puede ser peligroso, aunque te lleva a dejar de confiar en la maquina, pero a la vez puede hacer que dejes de confiar tambien en ti mismo, vaciándote, rompiéndote, jodiéndote, convirtiéndote en un renegado. Cuando te ha dejado vacío ya nada importa, entonces llega ese momento en que ya no sientes nada, miento , sientes EL frío y una vez lo sientes nunca lo olvidas, se convierte en una sombra que empaña hasta la sonrisa mas sincera, en estos momentos puedes salir a la calle en pelotas sin sentir el mas mínimo escalofrío, probadlo, es divertido. La maquina no resulto ser esa madre acogedora que nos había prometido ser... desecha a sus hijos rotos, aquellos que no saben vivir entre sus engranajes, convirtiéndolos en desechos sociales... 
La Maquina... la Puta...

La sombra se giró hacia el hombre envuelto en tinieblas pero que extráñamente no pertenecía al pueblo de las Sombras, mirándolo fijamente. El hombre oscuro sonrió para si: era una suerte haber encontrado uno de éstos seres dispuesto a compartir algo de información.
La mayor parte de las Sombras se encerraban durante horas en un parloteo continuo e ininteligible  del que poco provecho se podía sacar, esta parecía tener algo más de lucidez, aunque era vieja, aterradoramente vieja.

-Entonces, ¿quieres saber cómo llegamos a esto?- dijo la Sombra abarcando con un movimiento de su brazo todo lo que les rodeaba- ¿de verdad quieres saber por qué nadie lucha ya? Muy bien:
“Esta es la autentica verdad, no podemos luchar contra ella, no podemos porque ya nos ha vencido, nos derroto sin lucha alguna, salimos al ruedo con los pantalones bajados y la vaselina preparada y no tuvimos valor de quejarnos, esta es la verdad, no existe nada fuera de ella por mucho que algunos individuos se empeñen en soñar con ello. Tienen la osadía de autodenominarse “almas desarraigadas” pero no son si no seres defectuosos, individuos rotos que la Maquina en su infinita sabiduría expulsa de su seno, créeme yo fui como tú, yo también era diferente, pero los años y las derrotas me han acercado cada vez más a esos seres...

Perdimos sin si quiera presentar batalla, pero , ¿qué podíamos hacer? La libertad es un lujo pasado de moda, la única libertad que nos resta es la de pasar miedo y tener Frío, teníamos que protegernos... Y fue así como vendimos nuestra Libertad, prostituimos la Justicia y nos deshicimos de nuestros sentimientos mas profundos, como el que desecha un condón usado y por fin conseguimos lo que anhelábamos, conseguimos olvidar el dolor, el miedo, el hambre y la injusticia, porque la maquina era la verdad absoluta, autentica, infalible y caímos en un sopor solo alterado por esos individuos rotos, que elevaban quejas inútiles contra lo que se les había impuesto. Supimos hacerles callar. No les necesitamos, tenemos la perfección, para que aspirar a más? Esos rumores de decadencia no son mas que blasfemias, la Maquina es perfecta, si existe un Dios , ha de ser ella. No necesitamos sentir, los sentimientos nos hacen sufrir y eso nos da miedo. Sí, somos cobardes, pero no importa, la Maquina nos protege, nada puede dañarnos, nada puede dañarla, nuestra unión hace la fuerza, somos las fasces irrompibles. No queremos sueños, la maquina nos dice que soñar, no sentimos amor: solo amamos a nuestra verdadera Madre, no sentimos miedo: Ella nos protege, no sentimos ira: la Maquina nos consuela. Solo sentimos el placer de pertenecer a ella, de formar parte de sus engranajes, de no ser individuo, ser conjunto. No sentimos...



... Siento Frío...."

Tic,tac....Tic,tac....Tic.........

martes, 20 de diciembre de 2011

La Máquina

Llegados a este punto nos encontramos con muchos interrogantes y demasiada poca información. Tenemos un personaje sin nombre con una misión no muy clara (si es que se trata de una misión) adentrándose en la ciudad de las Sombras (sean lo que sean) con el objetivo de llegar a  una “Máquina”. ¿Qué es la Máquina? Al tratarse de un concepto del discordianismo esta no es una respuesta fácil, pero intentaremos hacer este concepto más accesible.

La Máquina... La Máquina total, un conjunto de engranajes perfectos que es a la vez causa y consecuencia de la vida.
La Máquina toma tu mano, la Máquina te guía, te permite vivir, lo hace posible, es tu organismo artificial. Su lema: no te molestes, podemos hacerlo por ti.
Nosotros la sociedad, somos el pueblo elegido, nosotros la nutrimos creando arquetipos, ya sean “héroes” o “villanos” que representan pautas más o menos eficaces en el conjunto del sistema. La Máquina los asimila y los convierte en modelos a seguir o a despreciar.
Se trata de un cosmos, un sistema creado por un dios ciego, que ciegamente nos hace creer que nos guía hacia un destino común, y tú lo consientes, aceptando lo que te dan porque necesitas convencerte de que la vida es eso: comer, cagar, follar. Tu objetivo es muy simple, procrear y morir por algún fin que se considere alto.
¿Qué entiendes por fin alto? ¿Poder? ¿Ambición? No importa, la Máquina es quien te propone estas elecciones, estos acertijos vitales, para que al resolverlos creas haber encontrado la respuesta a algo, creyéndote mas sabio y fuerte que al principio, cuando realmente has dado respuesta a un problema del cual conocías su solución.
Es la misma Máquina la que te protege, te viste, te alimenta, te proporciona ocio, te da seguridad. El propio sistema propicia que existan los delincuentes, gente dispuesta a robarte, patrones asimilados como perjudiciales. Pero la policía coge a los malos, ¿no?. Ahora estás a salvo.
“Podemos hacerlo por ti”
Se la conoce por muchos nombres: la Máquina, la Enfermera, el Sistema, la Gran Puta.
Tienes a tu disposición finales felices cuándo y dónde quieras y por supuesto, libertad.
¿Por qué si existe la libertad dependemos tanto de ella? Porque se trata de una simple ilusión creada por una terrible arma de doble filo, la “libertad de expresión”: todo el mundo habla, nadie dice nada.
Pero puedes votar y hasta es gratis soñar...
El Sistema como buen organismo se defiende bien, devolviendo con igual fuerza todo lo que te lanza.
¿Pensaste en refugiarte de él? ¿En qué, en dogmas y doctrinas? No son más que engranajes suyos, sus reglas, diseñadas para convertirte en un autómata.
¿Y la revolución? Cualquier revolución efectuada desde sus entrañas es inútil. El verdadero enfrentamiento está dentro de lo que creemos ser, lo que somos realmente y lo que los demás creen que somos. Diferentes aspectos de nuestra alma en continua lucha, que se odian a muerte y que hacen este camino inviable.
Mito y poesía, egrégores víricos, eso sí son armas, la leyenda urbana que salta de engranaje en engranaje sin poder ser detenida.
Nuestra función ha sido revelada hace mucho, aunque poca gente parece haberse dado cuenta: somos el órgano sexual de la Máquina, por nosotros se reproduce, por nosotros existe.
Creemos dominarla pero nada más lejos de la realidad, aunque parezca lo contrario, la Máquina no está ahí para servirnos, está ahí porque es su razón de ser.
Cuando apareció su primer engranaje, apareció para quedarse.
Entonces, ¿cómo la enfrentas? ¿la ignoras? Ella se encargará de convertirte en esclavo.
Pero se trata de buscar un camino para enfrentarla, para que nos valore algo más que a semen derramado, de hacerla más humana.
No os engañéis, aún no estamos cerca de llegar a la solución, y dudo mucho que lleguemos. Lo diré ahora y lo repetiré muchas veces: esto no es una historia de amor y final feliz.
Nos alejaron del borde, por nuestro propio bien. Taparon nuestros oídos, por nuestro propio bien. Nos quitaron las drogas y cerraron nuestros ojos, por nuestro propio bien. Pero la verdad es esta: Nadie puede derrocar este sistema. Nadie conoce todos sus sistemas y engranajes. Nadie puede tocar a la maquina. El camino entonces, como Ulises cuando se enfrento a Polifemo, quizás sea ser Nadie.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Origen

Comenzamos nuestro camino con un personaje. No es realmente un protagonista, porque como ya advertí no hay una historia real que contar, pero nos servirá como hilo conductor (un sucio truco de escritores), de modo que allá vamos.
Su ropa era oscura como la noche, como una capa de tinieblas, lo cual le permitía moverse como una Sombra a pesar de que por lo que sabía, bien podía ser el único que no se había convertido (al menos completamente) en uno de estos seres en los cuales profundizaremos más adelante. 
Se mueve, pues como una Sombra oscura por los callejones de una ciudad aparentemente desierta y de arquitectura absurda que además no recuerda, aunque tiene el vago sentimiento de haber pasado toda su vida allí. No da demasiada importancia a esta sensación, pero recuerda con nostalgia la vida antes de que levantara el Velo, esa sensación de vacío que sentía al despertar, pero que poco a poco iba llenando según avanzaba el día, desde la primera taza de café que tomaba por la mañana, hasta la copa de licor acompañada del aroma cannabico que el humo de su pipa exhalaba en las noches, su alma era llenada, mimada y tranquilizada por los narcóticos legales, que sin embargo a él no parecían apaciguar tanto como al resto de sus amigos y conocidos. Ah sí, a penas recordaba sus caras, pero él había tenido compañeros, recordaba algo similar a un trabajo, pero ya no tenía la más remota idea de en qué podía consistir. También guardaba recuerdos de algo más, no una imagen clara, solo sensaciones, sensaciones de paz y bienestar, de una luz tan bella... pero era peligroso profundizar en los recuerdos de aquella época. Ellos lo sabrían, y todo el mundo sabía que era imposible enfrentarse a Ellos.
Cómo lamentaba haber cruzado el Velo, dejándose llevar por la curiosidad, tratando de poner remedio a esa sensación de vacío, porque lo que había sido una vida vacía ahora no era más que una vida rota, sin sentido. El conocimiento había sacudido su alma brutalmente, transportándolo a aquel mundo oscuro y silencioso, salvo por aquel lento pero continuo tic-tac.
Cuánto tiempo vagó, escuchando ese sonido de engranajes en su cabeza, no conociendo su origen y creyendo volverse loco... Pero por fin había identificado su procedencia y ahora se encaminaba hacia su origen, adentrándose cada vez más en la máquina que era aquella gran urbe.
En su mente, un único objetivo claro; en su corazón, la fría paz del odio.

Engranajes perfectos:

No se me da bien contar historias largas, lo mío es el artículo breve, a veces son más concisos, a veces mis palabras divagan, como pájaros asustados ante el brutal estallido del rifle del cazador y que vuelan sin organización alguna, espoleados tanto en el caso de las aves como en el de mis palabras por el miedo, la angustia y la esperanza de poder sobrevivir en un mundo tan dual como el nuestro, tan bello como cruel.
Pero una vez más me estoy yendo por las ramas. Llevo ya tiempo trabajando en esta, si se le puede llamar “saga” (aunque esta sea una definición muy aventurada para esto, ya que ni tiene un principio, ni tiene un final) y no se me ocurre mejor idea para hacerla llegar a la gente que publicarla aquí.
Entre la redacción de unos textos y otros han pasado años, por lo que ahora me toca rescatar viejos escritos, ordenarlos tratando de buscar una coherencia que probablemente no existe, reescribir algunas partes... Pero bueno con que el mensaje llegue a una sola persona todo este trabajo habrá merecido la pena.
No quiero dar una idea autoritaria de cómo son las cosas, simplemente quiero exponer cómo las veo yo, no  olvidéis que aunque esto también es un espacio de debate, mis escritos se acercan más a la novela fantástica que al artículo científico. O puede que no.

Sin más preámbulo os doy la bienvenida a las entrañas del mundo y de la conciencia humana, a la eterna lucha entre el caos y el monótono tic-tac de los engranajes.
Os doy la bienvenida a la Máquina.